La que es probablemente la mejor saga de estrategia por turnos vuelve a nuestros PCs tras cinco años de descanso desde Civilization IV, y lo hace con energías renovadas y una de las mejores entregas que recordamos. La saga de Sid Meier no pierde su fino toque, y mantiene unas cotas de calidad con las que otras franquicias del género no pueden ni tan siquiera soñar.
Cinco años hacía que no veíamos una nueva entrega de las series Civilization, si no contamos las expansiones de IV, pero la espera ha merecido la pena. Con la fluidez, la comodidad y la adicción por icónicas banderas, la creación de Sid Meier vuelve a demostrar que en manos de Firaxis es un bastión para un género como es el de la estrategia por turnos que no es tan prolífico como a todos nos gustaría.
Cambios abundantes para un videojuego que continúa puliendo su fórmula hasta extremos que comienzan a rozar lo asombroso. Un videojuego que cualquier usuario, sin importar género o edad, debe probar si cumple con la única condición de ser amante de los grandes videojuegos -en todos los sentidos- y dispone de tiempo para invertir en un título que atrapa como pocos.
Civilization V es un lanzamiento mucho más rápido en su desarrollo que el resto de entregas de las series en PC. Las partidas siguen teniendo una duración descomunal en función de las opciones que activemos, estar por encima de las 10 horas de hecho será lo habitual, sin embargo buena parte de los requisitos de unidades, tecnologías y diplomacia han sido reestructurados para hacer todo mucho más fluido.
En este sentido encaja la sencillez y el buen trabajo realizado con los menús que ya hemos presentado anteriormente. La saga siempre ha sido tremendamente cómoda, pero ahora lo es en mayor medida merced a la fusión con los menús principales de ramas que anteriormente estaban dentro de arduos submenús como, por ejemplo, todo lo referente a la diplomacia. El concepto laberíntico de las opciones y alternativas ha sido suprimido por completo, y se trata de hacer las mismas cosas (o prácticamente las mismas) en un número de pasos mucho menor.
Pero también hay otras cosas que se han suprimido por completo para mejorar la velocidad y realizar una limpieza de opciones y alternativas no particularmente interesantes. Por ejemplo la religión que debutó en Civilization IV ha sido borrada de un plumazo, escuchando las afirmaciones de los aficionados que no se mostraban particularmente entusiasmados con ella. Así mismo toda la gestión de tropas es ahora mucho más sencilla, con posibilidades muy interesantes como la de desplazar a nuestras tropas a través del mar, por ejemplo, sin la engorrosa necesidad de construir unidades de transporte, embarcarlas, etcétera.
Un último ejemplo que podemos poner de esta apuesta por la sencillez, de tantos otros que podríamos enumerar, tiene que ver con la gestión de las ciudades que anexionemos, y es que aparece la figura de los gobernantes que podemos situar a modo de marionetas en éstas. Lógicamente lo ideal sigue siendo ocuparnos nosotros de todos los entresijos de las ciudades de nuestra civilización, pero el dejar un títere a nuestro servicio que se ocupe de todo en algunas de ellas puede liberarnos de mucho trabajo farragoso cuando nuestra atención sea requerida en otros menesteres.
Civilization V mantiene viva la llama de la saga creada por Sid Meier con extraordinarios resultados. Interesantes cambios de forma y concepto para un videojuego más accesible para los noveles, pero igual de interesante para los hardcores.
| < Prev | Próximo > |
|---|








