Driver San Francisco
Con una claro parecido a Life on Mars (La Chica de Ayer) y ofreciendo persecuciones al volante de más de 120 coches en la cuna del Golden Gate, llega Driver San Francisco.
La última entrega de la franquicia Driver adelante a toda pastilla y despunta frente a sus rivales demostrando que Reflections ha tenido muy buen ojo a la hora de apostar por algo novedoso frente a las convenciones del género. Velocidad, narrativa y el sentido del humor hacen de este nuevo Driver el ganador indiscutible de las carreras callejeras de la temporada.
En esta nueva entrega de Driver asumiremos el papel de John Tanner, un agente de policía que, tras sufrir un casi mortal accidente persiguiendo a su némesis Jericho,caerá en un coma que lo trasladará a un imaginario San Francisco dentro de su propia mente. En este mundo onírico Tanner no será un simple detective, sino que poseerá un poder muy especial llamado Shift y que le permitirá meterse literalmente en la piel de otros conductores, convirtiéndose en ellos. Así que, pudiendo entrar en la mente y cuerpo de todo conductor de la ciudad, no habrá lugar donde Jericho pueda esconderse… el problema será encontrarle.
Este es, a grandes rasgos, el argumento de Driver San Francisco pero si la historia ya de por si es original para un juego de carreras callejeras, su jugabilidad le hace brillar frente a los demás. El juego no sólo se centra en ir cambiando de cuerpo para encontrar y dar caza a Jericho, sino que para conseguir tal objetivo deberemos ayudar a los habitantes de esta urbe por medio de un inmejorable surtido de misiones secundarias.
El juego ofrece un mapa donde, en un vistoso color azul, viene marcada la ubicación de todos los conductores que tienen algún problema y requieren nuestra atención. La variedad de misiones y estilos de juego es simplemente sorprendente. Encontramos desde misiones serias como la de dos jóvenes que deben ganar una carrera clandestina para pagar su universidad como la hilarante historia de un apocado chavalín que sufre las impertinencias de un profesor de academia al que tendremos que asustar aumentando su ritmo cardíaco al límite. Una vez consigamos superarlas recibimos puntos y desbloqueables que nos permiten, a la larga, seguir con la misión principal de Tanner.

Normalmente, la misión central de Driver San Francisco nos introduce en situaciones mucho menos triviales y cómicas que las secundarias. Éstas nos meten en la piel de algún miembro de la banda de Jericho, o que está relacionado con ésta y nos ordenarán tareas dispares como escapar de la policía a toda pastilla para reunirnos con los “malos” y así adquirir información de la posible ubicación del peligroso preso. Otra de las situaciones clásicas en la que nos encontramos es justo la contraria:ir tras estos elementos de los bajos fondos para conseguir tal información. Tanto si asumimos el papel de presa como el de cazador, las persecuciones están a la orden del día en este nuevo Driver.
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